Última actualización

martes, 31 de marzo de 2020

Síntomas neurológicos del COVID 19

Antes de que empezara todo esto, estaba preparando otro artículo, pero yo también quería averiguar más sobre el COVID 19, así que os voy a hablar sobre los síntomas neurológicos que produce.

En un estudio realizado a 214 pacientes hospitalizados en el Union Hospital of Huazhong University of Science and Technology (Wuhan, Hubei), desde el 16 de enero hasta el 19 de febrero de este año, de los cuáles 44,1% desarrollaron la patología de forma severa, se encontró que eran precisamente estos pacientes severos los que más síntomas asociados con el sistema nervioso reportaron. Los pacientes con síntomas relacionados con el sistema nervioso central (SNC) presentaban menor recuento linfocítico y de plaquetas, lo cual indica inmunosupresión, y mayores niveles de nitrógeno ureico en sangre, respecto a aquellos que no presentaban estos síntomas. Los mayores niveles de nitrógeno ureico podrían indicar daño renal, a mi parecer. No se encontraron estas diferencias entre pacientes no severos con y sin síntomas del SNC. Tampoco se encontraron diferencias significativas entre los pacientes que presentan síntomas relacionados con el sistema nervioso periférico (SNP) en cuanto a estos valores.

Los síntomas relacionados con el SNC más frecuentes fueron mareo y dolor de cabeza, mientras que los relacionados con el SNP fueron la hipogeusia y la hiposmia. La hipogeusia es la sensibilidad reducida para el gusto, es decir, que se perciben menos los sabores, mientras que la hiposmia es una reducción en la capacidad de percibir olores. 


Basado en los datos de (Mao et al., 2020)

El COVID 19 podría entrar en el SNC por vía hematógena o neuronal, igual que ocurre con los virus que producen encefalitis.

Por otro lado, en una carta al editor de Therapeutic Advances in Neurological Disorder publicada el día 28 de marzo, escrita por profesionales de los Departamentos de Neurología y UCI del Hospital de Dalian (Dalian, Liaoning) y del Hospital del Pueblo nº1 de Jining (Jining, Shandong), explican que algunos médicos de las áreas afectadas en China exhibían síntomas neurológicos como síntomas iniciales, tales como dolor de cabeza, languidez, marcha inestable, hemorragia cerebral e infarto cerebral. En un estudio reciente que citan los autores de esta carta, el 36,4% de los pacientes presentaban manifestaciones neurológicas: dolor de cabeza, mareo, problemas cerebrovasculares agudos y alteraciones de conciencia. El 18,7% de los pacientes fueron ingresados en la UCI por problemas neurológicos severos.

Por tanto, se pueden estar pasando por alto casos de COVID 19 que debutan con síntomas neurológicos y no con síntomas respiratorios, con el peligro de contagio que esto conlleva.

BiBLIOGRAFIA


Mao, L., Wang, M., Chen, S., He, Q., Chang, J., & Hong, C. et al. (2020). Neurological Manifestations of Hospitalized Patients with COVID-19 in Wuhan, China: a retrospective case series study. doi: 10.1101/2020.02.22.20026500

Wang, H., Li, X., Yan, Z., Sun, X., Han, J., & Zhang, B. (2020). Potential neurological symptoms of COVID-19. Therapeutic Advances In Neurological Disorders, 13, 175628642091783. doi: 10.1177/1756286420917830

jueves, 13 de febrero de 2020

Autismo femenino:causas y fenotipo

Si las causas del autismo nos desconciertan, el autismo en las mujeres es todavía más desconocido. El motivo por el que no he publicado mucho en este blog últimamente es que he estado trabajando en este artículo de revisión, que espero que sea de vuestro agrado: Autismo femenino: modelos etiológicos y fenotipo

jueves, 5 de diciembre de 2019

Comorbilidades del TEA

Los días 20 y 21 de noviembre tuvo lugar en Madrid el VIII Congreso Internacional de la Fundación Síndrome de West "Puesta al día en epilepsia y autismo", y la ponencia sobre comorbilidades del TEA corrió a cargo del doctor Jorge Vidaurre, neurólogo pediatra, director del programa de Neurofisiología Pediátrica y director del laboratorio de EEG en el National Children's Hospital de la Universidad de Ohio. Entro otros cargos, es el actual presidente del comité internacional de la Sociedad de Neurología Pediátrica de Estados Unidos (CNS). 

Existe una serie de comorbilidades (otros trastornos que también se presentan junto con el trastorno primario) altamente prevalentes en personas TEA. Hasta hace algún tiempo, no se diagnosticaban como otros trastornos comórbidos, sino que se pensaba que formaban parte del propio trastornos. Estas comorbilidades son:

  • TDAH
  • TOC
  • Depresión
  • Autoagresión

En cuanto al TDAH, los niños con ambos diagnósticos, TEA+TDAH, tienen un déficit más severo en cuanto a sus características autistas, comportamientos desadaptativos y memoria de trabajo. En cuanto a los adultos con ambos trastornos, pueden presentar más desórdenes bipolares, trastornos de ansiedad y personalidad. 

Por otro lado, separar los síntomas de ansiedad y TOC de los relacionados estrictamente con el TEA es muy difícil. No obstante, los tipos de ansiedad presentes con lo mismos que los observados en la población general: trastorno de ansiedad generalizado, fobia social, ansiedad por separación y TOC. El TOC es de los más frecuentes y, sobre todo, se muestran compulsiones relacionadas con el trato con otras personas, como repetir preguntas. Las fobias también son más que frecuentes. 

En el caso de la depresión, existe un aumento de ésta en el paso de la adolescencia a la vida adulta, estabilizándose durante este periodo. El riesgo de depresión  aumenta con el incremento de la capacidad cognitiva. 

El comportamiento autoagresivo también es muy común en TEA, siendo más frecuente en niños con déficit intelectual severo y/o problemas de comunicación. Se cree que este tipo de comportamiento se debe a una reacción ante estímulos externos que provocan malestar o ante el dolor. Una de las formas de autoagresión más común es la de golpearse la cabeza contra una superficie. 

Pero, ¿qué pasa con la epilepsia y el autismo? En este caso, hablamos de dos desórdenes separados, pero parecen estar interconectados. De hecho hay una alta incidencia de epilepsia en niños TEA, apareciendo también síntomas TEA en niños con epilepsia. Se ha visto que la ocurrencia de epilepsia en niños TEA se incrementa en la adolescencia. 

El síndrome de Landau Kleffner es uno de los diagnósticos que pueden confundirse con un TEA con irregularidades en el EEG. En este síndrome, aparece una disrupción marcada en el área del lenguaje, que no es tan severa en un niño con TEA. La regresión en el lenguaje aparece generalmente a los 3 años, mientras que el autismo suele aparecer a los 2 años.



El ponente recomienda, en cuanto a tratamiento, los recomendaciones prácticas del Autism Speaks Autism Treatment Network. 

viernes, 29 de noviembre de 2019

Diagnóstico diferencial de los trastornos de lenguaje y TEA

Los días 20 y 21 de noviembre tuvo lugar en Madrid el VIII Congreso Internacional de la Fundación Síndrome de West “Puesta al día en epilepsia y autismo”, y aquí voy a reflejar algunos apuntes sobre esta interesante ponencia, llevada a cabo por el doctor Juan Narbona, profesor emérito de la Facultad de Educación y Psicología de la Universidad de Navarra, investigador asistente del Grupo Mente-Cerebro del ICS y miembro del consejo científico de la Fondation Jerôme Lejeune (París).

En esta diapositiva, podemos ver la diferencia entre el TPL (trastorno pragmático del lenguaje) /TCS (trastorno de comunicación social) y el TEA. Debido al problema de comunicación, ambos trastornos se han identificado como equivalentes. Sin embargo, tanto en TPL-TCS, los intereses restrictivos y los comportamiento repetitivos propios de TEA están ausentes. Tampoco carecen de la capacidad para realizar relaciones intersubjetivas, ni presentan la rigidez imaginativa propia de los TEA.   



Los dos trastornos del desarrollo formal del lenguaje que con más frecuencia aparecen en los niños con TEA son la agnosia auditiva verbal congénita (AAVC) y el síndrome léxico-sintáctico. En cuanto a la AAVC, no existe un reconocimiento de las marcas fonéticas y de las estructuras fonológicas, lo que hace que los niños presenten una escasa comprensión del lenguaje, así como un deficiente desarrollo de éste. En los niños TEA, en lugar de utilizar otros recursos, como vocalizar, arrastran al adulto hacia el objeto que desean y le cogen la mano para acercarla a dicho objeto. El síndrome léxico-sintáctico es una dificultad en el acceso al léxico y el uso expresivo de la sintaxis, lo que entraña una dificultad para comprender frases completas, así como para hallar las palabras. 

Extraído de noeliaaguilar77 

Evaluación de niños con trastorno del espectro autista (TEA)

Los días 20 y 21 de noviembre tuvo lugar en Madrid el VIII Congreso Internacional de la Fundación Síndrome de West “Puesta al día en epilepsia y autismo”, y la primera ponencia corrió a cargo de del doctor Jorge Vidaurre, neurólogo pediatra, director del programa de Neurofisiología Pediátrica y director del laboratorio de EEG en el National Children’s Hospital de la Universidad de Ohio. Entre otras cargos, es el actual presidente del comité internacional de la Sociedad de Neurología Pediátrica de Estados Unidos (CNS).

En esta ponencia, el doctor Vidaurre expuso que, efectivamente, existe un aumento en el número de casos TEA, pero los motivos para este aumento se desconocen.

El diagnóstico del TEA se basa en observaciones clínicas, una evaluación directa de los síntomas y evaluación indirecta a través de padres, profesores y cuidadores. La principal herramienta de trabajo para los profesionales es la guía DSM-5. Esta versión presenta algunas diferencias respecto a la versión anterior, DSM-IV, en cuanto a los criterios diagnósticos para el TEA:

l No especifica edad de inicio.
l No contempla una regresión en cuanto al patrón de inicio de síntomas.
l Requiere cumplir con todos los déficits sociales listados, y no con un cierto número, además de con dos síntomas relacionados con conductas repetitivas (en vez de con uno).
l El DSM-IV excede al DSM-V en el número de casos diagnosticados, por lo que podrían estarse dejando de diagnosticar los casos más leves.



El DSM-V, sin embargo, presenta algunos aspectos positivos:

l Es más descriptivo.
l Incluye comorbilidades.
l Aparece el Trastorno pragmático de la comunicación, en el cual no aparecen intereses restringidos.

En cuanto a las primeras señales de autismo, existen algunas tales como:

l 2 meses: ausencia de la sonrisa social.
l 4-8 meses: no hay respuesta a su nombre.
l 10 meses: no responde cuando se le señala un objeto.
l 12 meses: no señala para pedir o compartir.

En niños preescolares:

l Falta de interés en otras personas.
l Retraso o ausencia de lenguaje.
l Dificultad ante el cambio.
l Berrinches o extrema pasividad.
l Movimientos estereotipados.

En cuanto al diagnóstico en niñas, entraña cierta dificultad, ya que se está viendo que pueden “disfrazar” los síntomas autistas, lo que retrasa mucho su diagnóstico.

En la siguiente diapositiva, puede verse los problemas en cuanto la diagnóstico temprano. Puede verse que los niños diagnosticados a los 12 meses suelen mantener este diagnóstico tanto a los 24 como a los 36 meses, por lo que el diagnóstico debe realizarse lo más temprano posible. Existen instrumentos que pueden emplearse en la consulta del pediatra ante las primeras sospechas, tales como el M-CHAT-R/F, que es muy sensible así como sencillo de realizar. Sirve para evaluar a niños entre 16 y 30 meses. Consta de dos partes: una para el clínico y otra para padres. Se tardan menos de 5 minutos en contestar las 20 preguntas de que se compone para padres, por lo que puede completarse en la misma sala de espera. Los niños con una puntuación alta en M-CHAT tiene muchas posibilidades de ser diagnosticados más tarde como TEA.



Otras escalas e instrumentos de evaluación más específicos empleados son:

l The Autism Diagnostic Observation Schedule - Second Edition (ADOS-2).
l The Autism Diagnostic Interview- Revised (ADI-R).
l The Childhood Autism Rating Scale - Second Edition (CARS-2).

Existen además otros instrumentos que se utilizan para evaluaciones complementarias, tales como:

l The Bayley Scales of Infant and Toddler Development -Third Edition (Escala Bayley). Mide cognición, lenguaje y habilidades motoras en niños hasta 3 años y 6 meses.
l Escala Wechsler. Sirve para obtener el coeficiente intelectual en niños a diferentes edades y en adultos.
l Vineland Adaptive Behavior Rating Scale - Third Edition. Mide el funcionamiento adaptativo. 

viernes, 22 de noviembre de 2019

Los días 20 y 21 de noviembre, tuvo lugar en Madrid el VIII Congreso Internacional de la Fundación Síndrome de West “Puesta al día en epilepsia y autismo”, coordinado por el doctor Agustín Legido, Jefe de Neuropediatría del Hospital Infantil St. Christopher’s (SCHC) y catedrático de Pediatría y Neurología de la Universidad de Drexel, Filadelfia. Entre otras actividades, el doctor Legido es Editor Jefe de la revista Seminars in Pediatric Neurology. Las distintas ediciones de este congreso siempre han contado con prestigiosos ponentes internacionales, y esta vez no ha sido una excepción. En la página web de la Fundación Síndrome de West, podréis encontrar próximamente todas las ponencias para los que queráis disfrutar de ellas. Prometo poner unos apuntes personales sobre este excelente congreso, con información, desde mi punto de vista, muy interesante para todos los que queréis aprender sobre TEA y/o síndromes epilépticos infantiles. 

CaixaFórum Madrid, lugar de celebración del VIII Congreso Internacional Síndrome de West



viernes, 8 de noviembre de 2019

¿Qué es la ecpatía?

Si empatizar significa atribuir estados mentales a los demás para poder responder de manera adecuada a los estados afectivos de los demás, o sea, ponerse en la piel del otro, la ecpatía es una habilidad compensatoria de la empatía. Se podría definir como la exclusión activa de los sentimientos que nos inducen los demás. No se trata de indiferencia o falta de empatía, sino de la habilidad de evitar el contagio emocional, la manipulación o, en fin, el desgaste por empatía. El desgaste por empatía también se conoce como fatiga por compasión, sufrida sobre todo por las personas que trabajan en un ámbito que implique la prestación de ayuda. Para poder prestar ayuda de manera adecuada, hay que mantener un equilibrio entre estas dos habilidades, empatía y ecpatía. Tenemos que comprender a la persona a la que vamos ayudar para dar un servicio de calidad pero, a la vez, debemos evitar sentirnos inundados emocionalmente por el mismo motivo.




Cuartero, M.E.,Riera, J.A. y Casado, T. (2016) La fatiga por compasión: La consecuencia de trabajar con personas que sufren.
González de Rivera, J. (2005). Empatía y ecpatía. Avances En Salud Mental Relacional, 4(2).