Última actualización

jueves, 11 de junio de 2020

La dictadura de la empatía

¿Se puede estar contra la empatía? La respuesta puede ser "sí", si le preguntamos a Paul Bloom, profesor de Psicología y Ciencia Cognitiva en la Universidad de Yale. Este autor sostiene que la empatía es una guía deficiente para nuestro comportamiento, ya que es parcial: somos más propensos a sentir empatía por personas que nos resultan atractivas, que se parecen a nosotros o con las que compartimos etnia o nacionalidad, además de conectarnos con un individuo en particular y no con un colectivo. Por otro lado, nos puede llevar al llamado "desgaste por empatía", del que hemos hablado en una entrada anterior de este blog. Este "desgaste por empatía" también se conoce como "fatiga por compasión", pero habría que diferenciar la empatía de la compasión: la compasión no implica reflejar la angustia de otra persona. Para Bloom, la ayuda compasiva es buena para uno mismo y para los demás, pero la angustia empática es destructiva para el individuo: experimentar el dolor de los demás puede ser una experiencia agotadora.

Este planteamiento a mí, personalmente, me parece muy correcto. Creo que es una voz sensata clamando contra lo que yo llamo "la dictadura de la empatía". Como también dice el autor, ser buena persona está más relacionado con una compasión más distante, autocontrol, sentido de la justicia, amabilidad e inteligencia.


Uno de los mayores defensores de la empatía es Simon Baron-Cohen, uno de los mayores referentes en la investigación sobre el autismo y autor de la Teoría del cerebro masculino, que hemos comentado en otras entradas de este blog. La falta de empatía se relaciona con la tendencia a la violencia y la psicopatía, entre otras cosas, pero las personas autistas pueden carecer de empatía (teóricamente) y se trata de personas con un código moral muy fuerte y muy propensas a ser víctimas de acoso, más que a atacar a los demás. Tener un elevado nivel de empatía no le convierte a uno en buena persona. Ser mala persona estaría más relacionado, como dice Bloom, con la falta de respeto hacia los demás y la incapacidad para controlar los impulsos.

Para más información:

http://campuspress.yale.edu/paulbloom/
http://bostonreview.net/forum/paul-bloom-against-empathy

viernes, 8 de mayo de 2020

La ecpatía o el proceso voluntario de exclusión de sentimientos

Algunas personas me han hecho llegar su interés por el concepto de ecpatía, del que ya hemos hablado en una entrada anterior. Según el catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica J.L. González de Rivera, la ecpatía es el proceso voluntario se exclusión de sentimientos, actitudes, pensamientos y motivaciones inducidos por otra persona o por la situación de esa persona. Provendría del griego ekpatheia o " sentir fuera" literalmente. Evidentemente, esto puede confundirse con la frialdad, pero no es así. No se trata de una carencia afectiva, sino de una maniobra compensatoria. Como dice del doctor González de Rivera: " (...) ecpatía es ponerse en el propio lugar". O lo que es lo mismo, ponerte en tu lugar y no en el lugar del otro. Curiosamente, no es fácil encontrar bibliografía sobre técnicas para mejorar la ecpatía. En un artículo de este autor, en el que cita a Searles (1959), aparecen algunas pautas:


  • Detección de los sentimientos que provocan las maniobras del otro individuo.
  • Percepción de su "otridad" y delimitación con los propios sentimientos.
  • Devolución de los sentimientos ajenos a su fuente y liberación de los propios procesos mentales.

Prometo trabajar en un artículo sobre este tema, que me parece muy poco tratado.

http://esfreudidiota.blogspot.com/2010/09/duele-duele-dueleeeeeeeeeeeeee-me.html




Fuentes

Luis de Rivera (2020). Retrieved 8 May 2020, from https://luisderivera.com/wp-content/uploads/2012/02/ecpatia.pdf

Guerri, M. (2020). ¿Qué es la Ecpatía? Empatía vs Ecpatía. Retrieved 8 May 2020, from https://www.psicoactiva.com/blog/la-ecpatia-empatia-vs-ecpatia/

lunes, 27 de abril de 2020

Problemas psicológicos derivados del confinamiento por COVID-19

La Universidad Complutense de Madrid, en colaboración con la Universidad East-Anglia (Reino Unido) está realizando un estudio sobre los efectos psicológicos que podrían derivarse del confinamiento causado por la epidemia de COVID-19. Los primeros resultados indican la aparición de angustia y ansiedad, juntos con síntomas depresivos e insomnio. Todos ellos podrían encajar dentro de un cuadro de estrés agudo. El profesor Ubieto Pardo, de la Universidad Abierta de Cataluña, también apunta que, al principio de una situación de confinamiento de este tipo, las personas pueden experimentan una sensación de tranquilidad que les aporta el hacer algo para controlar la situación. Por otro lado, tal y como apunta S. Brooks, psicóloga del King's College de Londres, el confinamiento también produce una sensación de irrealidad, ya que nuestra vida queda, en cierto modo, "paralizada". Si este periodo se alargase mucho, podrían aparecer estallidos de rabia e ira. 

En cuanto a los efectos a más largo plazo, un grupo de psicólogos del King's College de Londres ha estudiado cuarentenas anteriores debido a otras epidemias, como la de la gripe A o el ébola.  Dejan claro que existirán secuelas psicológicas. Los primeros síntomas señalados anteriormente, como insomnio o ansiedad, se podrían prolongar entre cuatro y seis meses después de finalizado el periodo de confinamiento y la angustia debida a la situación socioeconómica puede ser, además, muy duradera. También es normal que aparezcan fobias.

No debemos olvidar, por otro lado, que un trastorno de estrés agudo mal gestionado puede llevarnos a un trastorno de estrés postraumático (TEPT), que no remite sin ayuda profesional. Si seguimos los criterios del DSM-IV-TR, se produce una reexperimentación persistente del hecho traumático, se da la evitación recurrente de estímulos e inhibición conductual y se muestran síntomas persistente de activación aumentada, es decir, hipervigilancia, irritabilidad, dificultad para concentrarse, etc. Según datos de la Universidad Autónoma de Barcelona, el 35% de los adultos que han sido expuestos a un hecho traumático, experimentará TEPT (Álvarez-García, UTCCB). 
  
https://www.cesurformacion.com/noticias/trastorno-de-ansiedad-por-virginia-orta-y-jaime-lopez/



Fuentes:

infosalus.com. 2020. Los Problemas Psicológicos Derivados Del Confinamiento Podrían Perduran Meses O Años. [online] Available at: <https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-problemas-psicologicos-derivados-confinamiento-podrian-perduran-meses-anos-20200327134345.html> [Accessed 27 April 2020]. 

MuyInteresante.es. 2020. Los Efectos Psicológicos Del Aislamiento Social. [online] Available at: <https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/los-efectos-psicologicos-del-aislamiento-social-861584361450> [Accessed 27 April 2020].

XLSemanal. 2020. Cómo Superar La Huella Psicológica Del Confinamiento. [online] Available at: <https://www.xlsemanal.com/conocer/psicologia-conocer/20200329/cuarentena-aislamiento-coronavirus-traumas-estres-consecuencias-psicologicas-guia-como-superarlo.html> [Accessed 27 April 2020].

martes, 31 de marzo de 2020

Síntomas neurológicos del COVID 19

Antes de que empezara todo esto, estaba preparando otro artículo, pero yo también quería averiguar más sobre el COVID 19, así que os voy a hablar sobre los síntomas neurológicos que produce.

En un estudio realizado a 214 pacientes hospitalizados en el Union Hospital of Huazhong University of Science and Technology (Wuhan, Hubei), desde el 16 de enero hasta el 19 de febrero de este año, de los cuáles 44,1% desarrollaron la patología de forma severa, se encontró que eran precisamente estos pacientes severos los que más síntomas asociados con el sistema nervioso reportaron. Los pacientes con síntomas relacionados con el sistema nervioso central (SNC) presentaban menor recuento linfocítico y de plaquetas, lo cual indica inmunosupresión, y mayores niveles de nitrógeno ureico en sangre, respecto a aquellos que no presentaban estos síntomas. Los mayores niveles de nitrógeno ureico podrían indicar daño renal, a mi parecer. No se encontraron estas diferencias entre pacientes no severos con y sin síntomas del SNC. Tampoco se encontraron diferencias significativas entre los pacientes que presentan síntomas relacionados con el sistema nervioso periférico (SNP) en cuanto a estos valores.

Los síntomas relacionados con el SNC más frecuentes fueron mareo y dolor de cabeza, mientras que los relacionados con el SNP fueron la hipogeusia y la hiposmia. La hipogeusia es la sensibilidad reducida para el gusto, es decir, que se perciben menos los sabores, mientras que la hiposmia es una reducción en la capacidad de percibir olores. 


Basado en los datos de (Mao et al., 2020)

El COVID 19 podría entrar en el SNC por vía hematógena o neuronal, igual que ocurre con los virus que producen encefalitis.

Por otro lado, en una carta al editor de Therapeutic Advances in Neurological Disorder publicada el día 28 de marzo, escrita por profesionales de los Departamentos de Neurología y UCI del Hospital de Dalian (Dalian, Liaoning) y del Hospital del Pueblo nº1 de Jining (Jining, Shandong), explican que algunos médicos de las áreas afectadas en China exhibían síntomas neurológicos como síntomas iniciales, tales como dolor de cabeza, languidez, marcha inestable, hemorragia cerebral e infarto cerebral. En un estudio reciente que citan los autores de esta carta, el 36,4% de los pacientes presentaban manifestaciones neurológicas: dolor de cabeza, mareo, problemas cerebrovasculares agudos y alteraciones de conciencia. El 18,7% de los pacientes fueron ingresados en la UCI por problemas neurológicos severos.

Por tanto, se pueden estar pasando por alto casos de COVID 19 que debutan con síntomas neurológicos y no con síntomas respiratorios, con el peligro de contagio que esto conlleva.

BiBLIOGRAFIA


Mao, L., Wang, M., Chen, S., He, Q., Chang, J., & Hong, C. et al. (2020). Neurological Manifestations of Hospitalized Patients with COVID-19 in Wuhan, China: a retrospective case series study. doi: 10.1101/2020.02.22.20026500

Wang, H., Li, X., Yan, Z., Sun, X., Han, J., & Zhang, B. (2020). Potential neurological symptoms of COVID-19. Therapeutic Advances In Neurological Disorders, 13, 175628642091783. doi: 10.1177/1756286420917830

jueves, 13 de febrero de 2020

Autismo femenino:causas y fenotipo

Si las causas del autismo nos desconciertan, el autismo en las mujeres es todavía más desconocido. El motivo por el que no he publicado mucho en este blog últimamente es que he estado trabajando en este artículo de revisión, que espero que sea de vuestro agrado: Autismo femenino: modelos etiológicos y fenotipo

jueves, 5 de diciembre de 2019

Comorbilidades del TEA

Los días 20 y 21 de noviembre tuvo lugar en Madrid el VIII Congreso Internacional de la Fundación Síndrome de West "Puesta al día en epilepsia y autismo", y la ponencia sobre comorbilidades del TEA corrió a cargo del doctor Jorge Vidaurre, neurólogo pediatra, director del programa de Neurofisiología Pediátrica y director del laboratorio de EEG en el National Children's Hospital de la Universidad de Ohio. Entro otros cargos, es el actual presidente del comité internacional de la Sociedad de Neurología Pediátrica de Estados Unidos (CNS). 

Existe una serie de comorbilidades (otros trastornos que también se presentan junto con el trastorno primario) altamente prevalentes en personas TEA. Hasta hace algún tiempo, no se diagnosticaban como otros trastornos comórbidos, sino que se pensaba que formaban parte del propio trastornos. Estas comorbilidades son:

  • TDAH
  • TOC
  • Depresión
  • Autoagresión

En cuanto al TDAH, los niños con ambos diagnósticos, TEA+TDAH, tienen un déficit más severo en cuanto a sus características autistas, comportamientos desadaptativos y memoria de trabajo. En cuanto a los adultos con ambos trastornos, pueden presentar más desórdenes bipolares, trastornos de ansiedad y personalidad. 

Por otro lado, separar los síntomas de ansiedad y TOC de los relacionados estrictamente con el TEA es muy difícil. No obstante, los tipos de ansiedad presentes con lo mismos que los observados en la población general: trastorno de ansiedad generalizado, fobia social, ansiedad por separación y TOC. El TOC es de los más frecuentes y, sobre todo, se muestran compulsiones relacionadas con el trato con otras personas, como repetir preguntas. Las fobias también son más que frecuentes. 

En el caso de la depresión, existe un aumento de ésta en el paso de la adolescencia a la vida adulta, estabilizándose durante este periodo. El riesgo de depresión  aumenta con el incremento de la capacidad cognitiva. 

El comportamiento autoagresivo también es muy común en TEA, siendo más frecuente en niños con déficit intelectual severo y/o problemas de comunicación. Se cree que este tipo de comportamiento se debe a una reacción ante estímulos externos que provocan malestar o ante el dolor. Una de las formas de autoagresión más común es la de golpearse la cabeza contra una superficie. 

Pero, ¿qué pasa con la epilepsia y el autismo? En este caso, hablamos de dos desórdenes separados, pero parecen estar interconectados. De hecho hay una alta incidencia de epilepsia en niños TEA, apareciendo también síntomas TEA en niños con epilepsia. Se ha visto que la ocurrencia de epilepsia en niños TEA se incrementa en la adolescencia. 

El síndrome de Landau Kleffner es uno de los diagnósticos que pueden confundirse con un TEA con irregularidades en el EEG. En este síndrome, aparece una disrupción marcada en el área del lenguaje, que no es tan severa en un niño con TEA. La regresión en el lenguaje aparece generalmente a los 3 años, mientras que el autismo suele aparecer a los 2 años.



El ponente recomienda, en cuanto a tratamiento, los recomendaciones prácticas del Autism Speaks Autism Treatment Network. 

viernes, 29 de noviembre de 2019

Diagnóstico diferencial de los trastornos de lenguaje y TEA

Los días 20 y 21 de noviembre tuvo lugar en Madrid el VIII Congreso Internacional de la Fundación Síndrome de West “Puesta al día en epilepsia y autismo”, y aquí voy a reflejar algunos apuntes sobre esta interesante ponencia, llevada a cabo por el doctor Juan Narbona, profesor emérito de la Facultad de Educación y Psicología de la Universidad de Navarra, investigador asistente del Grupo Mente-Cerebro del ICS y miembro del consejo científico de la Fondation Jerôme Lejeune (París).

En esta diapositiva, podemos ver la diferencia entre el TPL (trastorno pragmático del lenguaje) /TCS (trastorno de comunicación social) y el TEA. Debido al problema de comunicación, ambos trastornos se han identificado como equivalentes. Sin embargo, tanto en TPL-TCS, los intereses restrictivos y los comportamiento repetitivos propios de TEA están ausentes. Tampoco carecen de la capacidad para realizar relaciones intersubjetivas, ni presentan la rigidez imaginativa propia de los TEA.   



Los dos trastornos del desarrollo formal del lenguaje que con más frecuencia aparecen en los niños con TEA son la agnosia auditiva verbal congénita (AAVC) y el síndrome léxico-sintáctico. En cuanto a la AAVC, no existe un reconocimiento de las marcas fonéticas y de las estructuras fonológicas, lo que hace que los niños presenten una escasa comprensión del lenguaje, así como un deficiente desarrollo de éste. En los niños TEA, en lugar de utilizar otros recursos, como vocalizar, arrastran al adulto hacia el objeto que desean y le cogen la mano para acercarla a dicho objeto. El síndrome léxico-sintáctico es una dificultad en el acceso al léxico y el uso expresivo de la sintaxis, lo que entraña una dificultad para comprender frases completas, así como para hallar las palabras. 

Extraído de noeliaaguilar77