Os pongo unas imágenes que ha elaborado Neuropediatra.org sobre cuál es el algoritmo de detección del autismo y cómo se trata la detección del autismo en las distintas comunidades autónomas de España. Asimismo, en este enlace podéis descargar el M-Chat.
Última actualización
martes, 24 de mayo de 2016
viernes, 6 de mayo de 2016
Lo que tienen en común bipolaridad y el autismo
Acaba de publicarse online un artículo muy interesante en JAMA Psychiatry a propósito de un estudio genético realizado en bipolaridad. Los autores de este estudio, firmado en primer lugar por el doctor Fernando S. Goes, de la Facultad de Medicina del Hospital John Hopkins de Baltimore (aunque han participado numerosos autores de otras instituciones, como el Hospital Monte Sinaí, el MIT o la Universidad de Gotemburgo) explican que los desórdenes complejos, como la bipolaridad, surgen tanto de variantes genéticas comunes como raras. Como explica el doctor Potash (Universidad Médica Carver, Iowa) a Medical News Today, las variantes médicas comunes tienen un impacto pequeño sobre estos desórdenes, por ejemplo incrementando la posibilidad de que una persona tenga un determinado desorden en un 10 ó 20%. Serían las variantes raras las que incrementarían muchos más el riesgo de padecer la enfermedad, según esperan este grupo de científicos. Estos autores han descubierto 19 genes raros que aparecen con más frecuencia en personas con bipolaridad, y, además, muchos de ellos estarían relacionados con el autismo.
Goes, F., Pirooznia, M., Parla, J., Kramer, M., Ghiban, E., y Mavruk, S. et al. (2016). Exome Sequencing of Familial Bipolar Disorder. JAMA Psychiatry. http://dx.doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2016.0251
Newman, T. (2016, May 6). "Bipolar, autism, and schizophrenia might share genetic origin." Medical News Today. Retrieved fromhttp://www.medicalnewstoday.com/articles/309963.php.
Goes, F., Pirooznia, M., Parla, J., Kramer, M., Ghiban, E., y Mavruk, S. et al. (2016). Exome Sequencing of Familial Bipolar Disorder. JAMA Psychiatry. http://dx.doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2016.0251
Newman, T. (2016, May 6). "Bipolar, autism, and schizophrenia might share genetic origin." Medical News Today. Retrieved fromhttp://www.medicalnewstoday.com/articles/309963.php.
miércoles, 4 de mayo de 2016
Los niños con TEA pueden aprender palabras siguiendo tu mirada cuando nombras un objeto
Había estudios anteriores que indicaban que los niños con TEA no podían hacer justamente esto para aprender palabras nuevas, es decir, seguir la mirada de alguien cuando nombra un objeto, pero se acaba de publicar online un artículo en el International Journal of Language & Communication Disorders que desmiente esto. Es cierto que los niños con autismo tienen dificultades para hacer contacto visual con los demás y que el mapeo rápido, es decir, la conexión visual entre la palabra y su referente, es el primer estadio del aprendizaje de palabras, sin embargo, las autoras de este artículo no encuentran diferencias precisamente en este mapeo rápido entre niños normotípicos y niños con TEA, si bien estos niños no asumen que alguien no familiar para ellos vaya a darles información útil durante el proceso de aprendizaje de palabras.
Bean Ellawadi, A. & McGregor, K. (2015). Children with ASD can use gaze to map new words. International Journal Of Language & Communication Disorders, 51(2), 212-218. http://dx.doi.org/10.1111/1460-6984.12192
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| http://flickr.com/photos/47778386@N00/251535796 |
Bean Ellawadi, A. & McGregor, K. (2015). Children with ASD can use gaze to map new words. International Journal Of Language & Communication Disorders, 51(2), 212-218. http://dx.doi.org/10.1111/1460-6984.12192
miércoles, 20 de abril de 2016
Teoría del cerebro extremo masculino (EMB)
Hoy vamos a comentar con más detenimiento la teoría de Simon Baron-Cohen sobre el autismo, que este autor denominó como la Teoría del Cerebro extremo masculino (EMB).
Baron-Cohen es una de las figuras centrales en el estudio del autismo. Es profesor en el Departamento de Psiquiatría y Psicología Experimental de la Universidad de Cambridge y miembro del Trinity College. Además, es director del Centro de Investigación sobre el Autismo (ARC) también en Cambridge. Él fue quien formuló la hipótesis de la Teoría de la mente (ToM) en 1985 y, la persona que bajó el diagnóstico del autismo a 18 meses usando el CHAT (Checklist for Autism in Toddlers)(1994), entre otras muchas cosas.
Empatizar significa atribuir estados mentales a los demás para poder responder apropiadamente a los estados afectivos que muestran los otros, mientras que sistematizar, que es un nuevo concepto que introduce este autor, permite predecir el comportamiento de un sistema y controlarlo. Ambos son procesos que permiten predecir, pero mientras empatizar permite la predicción en lo social, sistematizar permite hacer inferencias sobre el mundo inanimado (Baron-Cohen, 2002). Basándose en esto, existirían varios tipos de individuos:
1. Cerebro femenino. Tipo E. Individuos que tienen más desarrollada la capacidad de empatizar que la de sistematizar.
2. Cerebro masculino. Tipo S. Individuos que tienen más desarrollada la capacidad de sistematizar que la de empatizar.
3. Cerebro equilibrado. Tipo B (balanceado). Ambos capacidades están igualmente desarrolladas.
4. Cerebro extremo masculino. La capacidad de sistematizar está superdesarrollada frente a la capacidad de empatizar.
5. Cerebro extremo femenino. La capacidad de empatizar está superdesarrollada frente a la capacidad de sistematizar.
Sin embargo, no todos los hombres tendrían el tipo S ni todas las mujeres el tipo E. No obstante, este autor sí apunta que hay más hombres tipo S y más mujeres, tipo E. Según esta teoría, la autismo sería una forma de cerebro extremo masculino.
Ya hemos visto en otras entradas que existen numerosas críticas y alternativas a esta teoría. Precisamente, una de las principales críticas es que el modelo diagnóstico estaría enfocado a las categorías masculinas del espectro (Tierney y col., 2016) (ver http://vivanlosnenes.blogspot.com.es/2016/03/estrategias-de-afrontamiento-social-en.html). Por otro lado, hay estudios que muestran que no existen diferencias en el contagio emocional (precursor de la empatía) ante el dolor entre individuos dentro del espectro autista e individuos normotípicos (Hadjikhani y col., 2014), o la existencia de un balanceo entre rasgos alexitímicos y rasgos autistas (Patil y col., 2016) (ver http://vivanlosnenes.blogspot.com.es/2016/03/empatia-y-autismo.html).
Baron-Cohen, S. (2002). The extreme male brain theory of autism. Trends In Cognitive Sciences, 6(6), 248-254. http://dx.doi.org/10.1016/s1364-6613(02)01904-6
Baron-Cohen es una de las figuras centrales en el estudio del autismo. Es profesor en el Departamento de Psiquiatría y Psicología Experimental de la Universidad de Cambridge y miembro del Trinity College. Además, es director del Centro de Investigación sobre el Autismo (ARC) también en Cambridge. Él fue quien formuló la hipótesis de la Teoría de la mente (ToM) en 1985 y, la persona que bajó el diagnóstico del autismo a 18 meses usando el CHAT (Checklist for Autism in Toddlers)(1994), entre otras muchas cosas.
Empatizar significa atribuir estados mentales a los demás para poder responder apropiadamente a los estados afectivos que muestran los otros, mientras que sistematizar, que es un nuevo concepto que introduce este autor, permite predecir el comportamiento de un sistema y controlarlo. Ambos son procesos que permiten predecir, pero mientras empatizar permite la predicción en lo social, sistematizar permite hacer inferencias sobre el mundo inanimado (Baron-Cohen, 2002). Basándose en esto, existirían varios tipos de individuos:
1. Cerebro femenino. Tipo E. Individuos que tienen más desarrollada la capacidad de empatizar que la de sistematizar.
2. Cerebro masculino. Tipo S. Individuos que tienen más desarrollada la capacidad de sistematizar que la de empatizar.
3. Cerebro equilibrado. Tipo B (balanceado). Ambos capacidades están igualmente desarrolladas.
4. Cerebro extremo masculino. La capacidad de sistematizar está superdesarrollada frente a la capacidad de empatizar.
5. Cerebro extremo femenino. La capacidad de empatizar está superdesarrollada frente a la capacidad de sistematizar.
Sin embargo, no todos los hombres tendrían el tipo S ni todas las mujeres el tipo E. No obstante, este autor sí apunta que hay más hombres tipo S y más mujeres, tipo E. Según esta teoría, la autismo sería una forma de cerebro extremo masculino.
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| Adaptado por mí de Badcock (Psychology Today). |
Baron-Cohen, S. (2002). The extreme male brain theory of autism. Trends In Cognitive Sciences, 6(6), 248-254. http://dx.doi.org/10.1016/s1364-6613(02)01904-6
miércoles, 13 de abril de 2016
Efecto de las experiencias de abandono temprano en el desarrollo de la memoria
Aquí os dejo un vídeo del trabajo que hemos realizado un grupo de alumnos del Máster de Investigación en Psicología de la UNED. Se trata de un trabajo sobre una investigación simulada, pero el marco teórico, los resultados y las conclusiones se basan en investigaciones reales. El equipo está formado por Diego Abad López, nuestro cámara y realizador, además de psicólogo; Ujué Agudo, consultora y diseñadora digital; Paloma Álvarez Suárez, bióloga; y yo misma, presentando el vídeo. Espero que os guste.
lunes, 11 de abril de 2016
miércoles, 30 de marzo de 2016
Empatía y autismo
Mucho se ha hablado sobre la falta de empatía y el autismo. Desde problemas con el ToMM o Mecanismo de la Teoría de la Mente (Baron-Cohen, 1995), o sistema que permite inferir estados mentales de las conducta, hasta la expresión desregulada de genes en la amígdala (Benerjee et al., 2016), hemos sufrido una evolución en la explicación de la relación de la empatía y el autismo (http://vivanlosnenes.blogspot.com.es/2016/03/autismo-y-amigdala.html). Hadjikhani y colaboradores, en 2014, publicaron un trabajo muy interesante en el que no encontraron diferencias en el contagio emocional que se produce ante el dolor de otro entre individuos normotípicos y TEA, y expusieron un modelo según el cual, en los individuos normotípicos, la alerta afectiva se sigue de la comprensión de la emoción, que conduce a la regulación de dicha emoción que desemboca en un comportamiento. En los individuos con TEA, nos encontramos con una alerta afectiva incrementada, debida posiblemente a alteraciones en los circuitos subcorticales, que conlleva un pobre entendimiento de la emoción. Esto daría lugar a la necesidad de una mayor regulación emocional a través de un proceso de evaluación/reevaluación de la situación mayor que en un individuo normotípico. Esta necesidad de mayor regulación emocional sería lo que los demás perciben como una falta de empatía.
Se acaba de publicar un estudio conjunto de la Escuela Internacional de Estudios Avanzados de Trieste y la Universidad de Viena en el que se estudiaron las opciones morales de adultos con autismo de alto funcionamiento. Estos individuos exhibieron una patrón normal de juicios morales. Según los autores, por un lado, tenemos los rasgos autistas asociados con una visión práctica reducida debido al elevado malestar que produce la situación social y, por otro lado, los rasgos alexitímicos asociados con una visión práctica aumentada por una visión empática reducida por la víctima. La alexitimia es la dificultad de ciertas personas para expresar sus emociones y sentimientos, y no sólo eso, sino que además su capacidad de pensar de forma imaginativa es limitada, basándose en hechos y detalles (para más info. http://alexitimia.org) Estos dos tipos de rasgos actuarían de manera compensatoria.
Hadjikhani, N., Zürcher, N., Rogier, O., Hippolyte, L., Lemonnier, E., y Ruest, T. et al. (2014). Emotional contagion for pain is intact in autism spectrum disorders. Translational Psychiatry, 4(1), e343. http://dx.doi.org/10.1038/tp.2013.113
Patil, I., Melsbach, J., Hennig-Fast, K., y Silani, G. (2016). Divergent roles of autistic and alexithymic traits in utilitarian moral judgments in adults with autism. Sci. Rep., 6, 23637. http://dx.doi.org/10.1038/srep23637
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| Adaptado por mí al español de Hadjikhani et al (2014). |
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| Ilustración realizada por mí de la teoría de Patil, Melsbach, Hennig-Fast y Silani (2016). |
Hadjikhani, N., Zürcher, N., Rogier, O., Hippolyte, L., Lemonnier, E., y Ruest, T. et al. (2014). Emotional contagion for pain is intact in autism spectrum disorders. Translational Psychiatry, 4(1), e343. http://dx.doi.org/10.1038/tp.2013.113
Patil, I., Melsbach, J., Hennig-Fast, K., y Silani, G. (2016). Divergent roles of autistic and alexithymic traits in utilitarian moral judgments in adults with autism. Sci. Rep., 6, 23637. http://dx.doi.org/10.1038/srep23637
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