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viernes, 27 de mayo de 2022

Epilepsia y calidad de vida

El día 24 de mayo es el día nacional de la Epilepsia y con motivo de ello, ANPE (Asociación Nacional de Personas con Epilepsia) y la Fundación Síndrome de Dravet organizaron una sesión multidisciplinar en la sede del Colegio Oficial de Enfermería de Madrid.


E
n primer lugar, la jornada contó con el testimonio de la madre de un niño con síndrome de Dravet, o epilepsia mioclónica severa de la infancia, y de un adulto con SDC o síndrome de doble corteza (heterotopía en banda subcortical), que es un trastorno de la migración neural. Los cambios que se producen en una familia a la que llega un niño con epilepsia pueden llegar a ser bastante radicales y los problemas a los que se enfrentan los adultos no dejan de ser menos complicados. A la alteración de las funciones cognitivas afectadas tanto por las crisis epilépticas como por la causa de éstas, hay que añadir alteraciones emocionales como la ansiedad o la depresión. Puede ser complicado relacionarse con los iguales, ya que hay actividades que una persona epiléptica no puede hacer y los demás pueden no comprenderlo. Trabajar o estudiar también suponen un reto, ya que el estrés es un desencadenante de las crisis.  

La segunda ponencia vino de mano del Dr. Jaime Parra, epileptólogo de la Unidad de Epilepsia del Hospital Universitario San Rafael de Madrid. La epilepsia se diagnostica en la actualidad cuando se producen dos crisis no provocadas en más de 24 horas o en una sola crisis si el riesgo de recurrencia excede el 60% en 10 años. Las epilepsias no se pueden considerar curadas sino resueltas. Una epilepsia está resuelta cuando la persona está libre de crisis durante 5 años. Actualmente, se han encontrado 63 tipos de crisis, pero no habría que fijarse exclusivamente en éstas, sino en las comorbilidades, que nos pueden llevar a diagnosticar enfermedades nuevas. El electroencefalograma (EEG) es la prueba que más se utiliza para el diagnóstico de la epilepsia. Esta prueba tiene una sensibilidad del 50-80% y una especificidad del 90%. No obstante, necesitan complementarse con otras pruebas, como las pruebas de resonancia magnética (RMN), que nos permiten ver anormalidades estructurales, así como los tests genéticos que nos informan de los genes implicados y nos pueden llevar a diagnosticar un síndrome epiléptico y a un tratamiento correcto.

Tipos de epilepsia según su etiología

Después, Natividad López Langa, Presidenta de la Asociación Nacional e Internacional de Enfermería Escolar (AMECE), explicó cuál es el protocolo que se sigue en el colegio cuando hay un niños afectado por un problema como la epilepsia. Se pone de manifiesto el importante papel que tiene la enfermera escolar, y no sólo en el caso de la existencia de niños que precisan un seguimiento especial, sino para la promoción de la salud y la prevención.


Por último, la Dra. Lorena Rodríguez, neuropsicóloga clínica, expone sobre la calidad de vida del paciente con epilepsia. Me ha parecido fantástico que en este tipo de jornada se añada la perspectiva psicológica, pues nos dejamos llevar muchas veces por los síntomas físicos de estas enfermedades y síndromes. Ya hemos comentado que la epilepsia produce un deterioro en el funcionamiento cognitivo y psicológico, además de los problemas físicos y se ha visto que las personas con epilepsia tienden a tener menor calidad de vida que la población general. A mí me gustaría apuntar que cuando hablamos de calidad de vida, hablamos de calidad de vida percibida por los afectados, por los cuidadores o por diferentes tipos de profesionales. Entre los factores implicados en esta calidad de vida percibida estarían el número y características de las crisis, los efectos secundarios de los fármacos, la etiología o la edad de debut de las crisis, entre otros. Uno de los tests que sirven para valorar la calidad de vida de las personas con epilepsia es el Quality of Life in Epilepsy-10 (QOLIE-10), que tiene una adaptación española. Uno de los pocos estudios que se han llevado a cabo en población española en los que se valoró a los paciente con este test, se realizó en Palma de Mallorca y determinó que un tercio de la población con epilepsia percibía que tenía una mala calidad de vida y mala salud general y emocional, y todo esto a pesar de padecer pocos efectos secundarios asociados a la medicación, no ser pacientes refractarios y tener pocas crisis. Un punto importante a tener en cuenta en cuanto a la calidad de vida percibida por pacientes y familiares es la estigmatización que sufren las personas con epilepsia. El hecho de que los demás lo perciban como algo negativo lleva al aislamiento y a la discriminación y, entre otras cosas, a una peor adherencia al tratamiento.

Dimensiones de calidad de vida


Principios de la calidad de vida

Dependiendo del tipos de epilepsia, tendremos consecuencias neuropsicológicas diferentes. La epilepsia sintomática, es decir, provocada por lesiones o alteraciones cerebrales parece estar asociada a un peor rendimiento cognitivo-conductual. Los síntomas dependerán del área lesionada. Como cada área del cerebro gestiona diferentes funciones cerebrales (y yo añado que hasta cierto punto), dependiendo de la localización del foco epiléptico y de la lesión cerebral en caso de que exista, se verán alteradas unas funciones u otras. Por ejemplo, si la lesión cerebral está en el hemisferio izquierdo, es muy posible que se produzcan alteraciones en el lenguaje. Si afectan al hemisferio derecho, se producirían alteraciones de funciones no verbales, como las visoespaciales, y el procesamiento de estímulos emocionales, que pueden ir acompañadas de trastornos de la conducta. La afectación en áreas temporales y parietales pueden provocar problemas de atención, memoria, cálculo, etc. La afectación en localizaciones frontales, pueden producir problemas en las funciones ejecutivas y en la regulación conductual y emocional. La cantidad de crisis padecidas a los largo de la vida repercute en el mantenimiento de las habilidades cognitivas. Debemos tener en cuenta que una determinada habilidad cognitiva se puede perder durante la crisis epiléptica, pero recuperarse más tarde. Por ejemplo, una persona puede perder el habla, para recuperarla después de la crisis. No obstante, la persona puede recuperarse inmediatamente después de la crisis o no hacerlo hasta pasados un par de días.   

Por otro lado, la epilepsia que comienza durante los dos primeros años de vida puede tener un peor pronóstico cognitivo.   

En cuanto a la toma de fármacos epilépticos, cuando los pacientes empiezan a recibir esta medicación, presentan menor rendimiento intelectual. 

Objetivos y funciones de la evaluación neuropsicológica


Por tanto, como vemos, sería preciso monitorizar el funcionamiento cognitivo de las personas afectadas, ya que dicho deterioro influye en la calidad de vida percibida de dichas personas. 

Yo añadiré a todo lo dicho en esta magnífica exposición, que no sólo el neuropsicólogo, sino también el psicólogo tiene un papel fundamental en la epilepsia, realizando intervenciones psicoeducativas, aplicando terapia cognitivo-conductual a trastornos comórbidos del estado de ánimo, con terapia de aceptación y compromiso en el caso de epilepsias resistentes a fármacos (que ha dado buenos resultados), etc. 



viernes, 1 de abril de 2022

Conferencia Síndrome de Dravet 2022 Madrid

Este jueves día 31 de marzo tuvo lugar la Conferencia sobre el Síndrome de Dravet organizada por la Fundación Síndrome de Dravet. Os invito a conocer su página web donde podréis encontrar más información y recursos. No obstante, intentaré hacer aquí un resumen muy breve de todo lo que pudimos aprender de las magníficas exposiciones que tuvieron lugar por parte de profesionales de todo el mundo, siendo los errores que se puedan encontrar aquí sólo míos. 


El Síndrome de Dravet se conoce también como Epilepsia mioclónica severa de la infancia. Es una encefalopatía epiléptica de origen genético y se considera una canalopatía, ya que el gen SCNa1 está afectado, que es el que codifica para la subunidad alfa del canal iónico del sodio Nav 1.1. Esto provoca el malfuncionamiento de los canales de sodio que se encuentran principalmente en las neuronas inhibidoras, lo cual conlleva que estas neuronas no puedan frenar el exceso de excitación y se produzca una crisis. Aquí os dejo una infografía de La Razón donde podéis verlo de forma muy sencilla.




Aunque el 80% de las personas con Dravet presentan esta alteración, existen otros genotipos, es decir, defectos en otros genes que producen la misma enfermedad o fenotipo.


Fenotipo y genotipos Dravet (extraído de Dravetfundation.eu)

Los individuos que lo padecen presenta un desarrollo normal hasta los 6 meses de vida, donde empiezan a aparecer los ataques epilépticos. Estos ataques epilépticos pueden estar acompañados por estados febriles en el 55% de los casos. Estos estados febriles pueden ir desde los 37,7ºC hasta los 41ºC. El electroencefalograma puede ser normal durante los dos primeros años de vida, para presentar luego alteraciones (GSW, PSN, MFD). La evolución de los ataques epilépticos va desde la epilepsia focal mioclónica hasta las convulsiones tónico-clónicas en el 96% de los casos o las crisis de ausencia.
 
Infografía sobre el Síndrome de Dravet (extraída de Dravetfundation.eu)

Pero el Síndrome de Dravet es mucho más que epilepsia, como puede verse en esta excelente diapositiva que se presentó en el congreso.


No sólo se presenta con ataques epilépticos muy frecuentes y resistentes a los anticonvulsivos habituales, sino que también aparecen problemas cognitivos, tales como retraso cognitivo, alteración de la coordinación visomotora, problemas en el habla, déficit de atención, hiperactividad y rasgos autistas. Los desórdenes de movimiento más frecuentes son la marcha atáxica y la marcha agachada.

Aunque las crisis epilépticas mejoran con la edad, no debemos perder de vista que los problemas comportamentales y la discapacidad intelectual persisten. Además, los adultos jóvenes presentan síntomas de parkinsonismo. En el caso del genotipo PCDH19, que afecta sólo a niñas, ya que el gen está en el cromosoma X, hay una alta probabilidad de desarrollar esquizofrenia. 

En esta otra diapositiva podemos ver los problemas asociados a las comorbilidades cognitivas del Síndrome de Dravet, como la frustración, el aislamiento social o el bullying. 


 

Un punto importante que también se trató en la conferencia es sin duda la transición a la vida adulta, un tema muy importante a tener en cuenta en cualquier trastorno de neurodesarrollo. Una de las principales barreras es, sin duda, el paso a ser tratado por especialistas de adultos en vez de por especialistas infantiles. Pueden no estar familiarizados con este tipo trastornos ni con sus tratamientos. De ahí la importancia de elaborar guías de transición a la vida adulta de este tipo de problemas.

En cuanto a los tratamientos farmacológicos, todos los expertos parecen coincidir en que el tratamiento de primera línea es el valproato (conocido por el nombre comercial de Depakine) así como el clobazam (comercializado en España como Noiafren). El cannabidiol, la fenfluramina o el estiripentol (Diacomit) están considerados como segunda línea de tratamiento, así como la dieta cetogénica. Dentro de la tercera línea, tendríamos los bromuros, fenobarbital, clonazepam o levetiracetam, así como la estimulación del nervio vago.  La combinación de valproato, clobazam  y estiripentol está dando resultados muy prometedores. A continuación, os podéis ver el algoritmo de tratamiento impulsado por la Fundación Síndrome de Dravet (Cardenal-Muñoz et al., 2021). El estiripentol sigue mejorando la epilepsia en la vida adulta.


Cardenal‐Muñoz, E., Auvin, S., Villanueva, V., Cross, J., Zuberi, S., Lagae, L., & Aibar, J. (2021). Guidance on Dravet syndrome from infant to adult care: Road map for treatment planning in Europe. Epilepsia Open, 7(1), 11-26. doi: 10.1002/epi4.12569

Sin duda, un diagnóstico temprano ayuda a ofrecer un mejor tratamiento. En cuanto al protocolo de urgencias, la Fundación Síndrome de Dravet también ha elaborado una plantilla de protocolo de urgencia que se puede descargar en su página web, donde aparecer la medicación contraindicada así como la recomendada. Las benzodiazepinas son la medicación de elección en el tratamiento de urgencias, sobre todo el midazolam. 

En cuanto a los tratamientos futuros, se están desarrollando nuevos productos:

- Soticlestat. Inhibidor de CH24H (colesterol-24-hidroxilasa).
- Huperzina A. Inhibidor de acetilcolinesterasa.
- Clemizol, Lorcaserina, LP352 . Relacionados con la serotonina.
- E2730. Inhibidor selectivo no competitivo del transportador 1 de GABA (GAT-1).
- STK-001. Terapia modificadora gracias a este oligonucleótido antisentido desarrollado por Stoke Therapeutics.

En cuanto a terapia génica, ETX-001 es una terapia génica de una sola dosis que está desarrollando Encoded Therapeutics, con resultados muy prometedores.

También se están desarrollando otras vías de investigación, como la reducción de la respuesta inflamatoria mediada y el tratamiento basado en la aplicación nasal de colecistoquinina artificial resistente a la degradación (CCHRes). 

De nuevo, muchas gracias a la Fundación Síndrome de Dravet y a los excelentes profesionales que participaron en el programa.

Pasa saber mas:


jueves, 15 de abril de 2021

Los ganglios basales y su importancia en el control del movimiento: síndromes y enfermedades relacionados

Los ganglios basales son un conjunto de núcleos subcorticales formados por sustancia gris (igual que los hemisferios cerebrales) que hacen posible muchas de nuestras actividades diarias. Estos núcleos son los responsables de que podamos salir a dar un paseo, lavarnos las manos cuando corresponde o conducir. Estos núcleos se pueden dividir en dos grupos funcionales: el cuerpo estriado, formando por los núcleos caudado, putamen y accumbens; y en segundo grupo funcional formado por el globo pálido, la sustancia negra y el núcleo subtalámico. De manera general, el cuerpo estriado es que el recibe las conexiones (aferencias) y el segundo grupo funcional, es que el envía las respuestas (eferencias).  Aquí dejo un vídeo donde se explica de manera general su anatomía y funcionamiento (está en inglés pero se puede subtitular en español).



Cuando estos núcleos y/o sus conexiones no funcionan bien, generan muchísimos problemas. Una sobreactivación del núcleo caudado estaría implicado en el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Por el contrario, un núcleo caudado poco activado estaría relacionado con el déficit de atención, la depresión, ciertos aspectos de la esquizofrenia y en el conocido como síndrome PAP. Este síndrome es muy curioso y poco conocido. Sería algo así como una falta de atención catastrófica debida a una falta de motivación interna. Hay una artículo muy curioso de 2005 titulado "Ahogándose con el señor M", publicado en Scientific American Mind (que no está disponible en libre acceso) donde este señor M se ahoga aunque sabe nadar simplemente porque su núcleo caudado no le indica que debe preocuparse por eso. Por tanto, una de las consecuencias de la hipoactivación del núcleo caudado es que el lóbulo frontal no planifica el futuro. La pérdida de las neuronas del núcleo caudado es la cusa principal de la enfermedad o corea de Huntington. Se trata de una enfermedad neurológica hereditaria muy grave. Se producen graves trastornos psíquicos, acompañados de movimientos exagerados de las extremidades y muecas. Los pacientes terminan demenciados y con graves secuelas motoras. Se debe a una mutación genética localizada en el cromosoma 4.   

El núcleo putamen está más relacionado con los movimientos automáticos y está relacionado con el síndrome de Tourette, aunque como hemos visto en entradas anteriores, están implicados también otros núcleos de los ganglios basales (como el cuerpo estriado) y sus conexiones. 

La sustancia negra es archiconocida por su implicación en la enfermedad de Parkinson. La sustancia negra está relacionada con la planificación de movimientos complejos. La sustancia negar pars compacta está formada por neuronas dopaminérgicas (que funcionan con dopamina) y su malfuncionamiento o muerte produce los síntomas propios del Parkinson. La sustancia negra pars reticulata en cambio, está formada por neuronas que funcionan con GABA. Son las que controlan los movimiento de los ojos, por ejemplo. A parte de en la enfermedad de Parkinson, está relacionado con la epilepsia. Recientemente, investigadores de la Universidad de California en San Diego y el Instituto Zuckerman de la Universidad de Columbia han encontrado que la sustancia negra pars reticulata tiene proyecciones de salida (es decir, que envía información) a muchas regiones del tronco del encéfalo que tienen conexión directa con la médula espinal, pero también tiene ramificaciones a zonas superiores de control motor y aprendizaje, por lo que conecta las operaciones en los niveles altos con los niveles bajos, es decir, sobre en qué contexto hacer qué cosas y cómo se aprende a hacerlas. Sin duda, una nueva vía de investigación abierta para los síndromes y enfermedades relacionados.

Fuentes: http://webspace.ship.edu/cgboer/genesp/ganglios_basales.html; https://neurosciencenews.com/basal-ganglia-map-18175/