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lunes, 14 de septiembre de 2026

Evolución en el diagnóstico de TDAH y TEA

 Los diagnósticos de TDAH y TEA han aumentado bastante en las últimas décadas. Este aumento, en realidad, no parece deberse a un aumento de casos sino, más bien, a un cambio en las prácticas diagnósticas. JAMA Psychiatry ha publicado recientemente una investigación en este sentido. Se trata de un estudio de casos y controles de más de 70.000 daneses con TDAH o TEA. Incluyen individuos nacidos desde enero de 1994 hasta diciembre de 2022. Un 37% aprox., fueron mujeres. Se incluyeron como casos los individuos diagnosticados hasta los 18 años. 

Los hallazgos de estos autores sugieren que el aumento en los diagnósticos se debe a cambios en las formas de diagnóstico o en la atención médica. De hecho, las personas diagnosticadas recientemente se asemejaban cada vez más a sus pares sin diagnóstico en características históricamente asociadas con el diagnóstico de TDAH ó TEA, lo que sugiere un cambio en la composición diagnóstica. Cada vez se identifican más individuos con menos factores de riesgo tradicionales. También se ha visto en este estudio que el riesgo de salud familiar sigue siendo una vía importante para el diagnóstico. El aumento de diagnóstico entre las mujeres refleja una expansión general en el diagnóstico. A esto, parece haber contribuido una mayor conciencia de las diferencias de presentación entre mujeres y hombres. Me parece interesante destacar que estudios genéticos muestran una menor susceptibilidad poligénica media y variación en los perfiles genéticos en individuos con diagnósticos recientes. Los individuos diagnosticados recientemente presentan un conjunto de factores de riesgo diferentes a aquellos que fueron diagnosticados con anterioridad. 







Para saber más:


Tarp ME, Lousdal ML, Rask CU, et al. Changes in Characteristics Associated With ADHD and ASD Diagnoses Over Time. JAMA Psychiatry. Published online September 09, 2026. 

viernes, 7 de agosto de 2026

TDAH y uso de las redes sociales

Que el uso de redes sociales se asocia con problemas de atención es algo que parece lógico a priori. Existen estudios que han encontrado que el uso de redes sociales, tv y videojuegos están directamente asociados con síntomas de TDAH tales como la impulsividad, la inhibición de respuesta y la afectación en la memoria de trabajo. Por otro lado, el uso problemático de redes sociales (PSMU) se caracteriza por la pérdida de control sobre el comportamiento en redes. Esto da lugar a problemas como la adicción digital, la pérdida de privacidad y el ciberacoso. Por tanto, el PSMU y el TDAH comparten déficits en control ejecutivo y alta sensibilidad a las recompensas inmediatas.

Un estudio reciente de un grupo de investigadores estadounidenses analiza la relación entre el PSMU y los síntomas de TDAH en adolescentes, utilizando datos del estudio longitudinal ABCD, que cuenta con más de 11000 participantes. Estos autores encontraron que un incremento en el PSMU predice aumentos en los síntomas del TDAH en un año. Esta relación era más fuerte en los chicos que en las chicas. Sin embargo, la relación inversa es más débil y inconsistente. Además, según los adolescentes van ganando autonomía digital, la relación entre el PSMU y las dificultades atencionales se hace más evidente. Por tanto, el uso de problemático de redes sociales es un predictor significativo de aumentos posteriores de síntomas de TDAH, sobre todo en chicos. Estos investigadores sugieren que el PSMU debería considerarse en la evaluación clínica de adolescentes.

Hay que tener en cuenta, que las plataformas digitales, diseñadas para maximizar la permanencia mediante refuerzo intermitente, notificaciones y contenido breve, pueden exacerbar dificultades de sostenimiento atencional en adolescentes en general.



Para saber más:

Nagata JM, Otmar CD, Nayak S, et al. Problematic Social Media Use and Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder Symptoms in Adolescents. JAMA Netw Open. 2026;9(7):e2623748.

martes, 7 de julio de 2026

Neurodesarrollo y tratamientos de fertilidad

Desde que la población general ha empezado a tener acceso a la reproducción asistida, se ha planteado dudas sobre los posibles efectos negativos para el bebé, entre los cuales figuran la mayor posibilidad de trastornos del neurodesarrollo.

Existen estudios que muestran cierta evidencia de que las hormonas prescritas durante la fecundación in vitro (FIV) y otros protocolos de reproducción asistida influyen en la producción de hormonas propias, lo cual puede perjudicar a la desarrollo cerebral del bebé. La FIV ya se asociaba con elevadas tasas de parto prematuro y bajo peso al nacer, lo que a su vez también está relacionado con secuelas en el neurodesarrollo. Se han realizado algunas investigaciones para intentar vincular la reproducción asistida con este tipo de trastornos, pero no encontraron ninguna relación. No obstante, la mayoría de estos estudios han contado con pocos participantes y no se han tenido en cuenta otros factores distintos a la reproducción asistida, como los problemas de fertilidad que llevan a las parejas a buscar este tipo de tratamiento. De hecho, los estudios que sí han tenido en cuenta este factor, apuntan a que los problemas de fertilidad subyacente ,y no la FIV sean los responsables del aumento de trastornos del neurodesarollo.

Recientemente se ha publicado en JAMA Network Open una interesante investigación de un grupo estadounidense de diferentes universidades donde se plantea si existe relación entre los tratamientos de fertilidad y los trastornos del neurodesarrollo. Este grupo utilizó datos de la Cohorte de Influencias Ambientales en los Resultados de Salud Infantil (ECHO) de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), que recopila datos y muestras biológicas desde el embarazo hasta los 20 años. Por lo tanto, se trata de un estudio con un alto número de participantes. Los embarazos se produjeron entre 1998 y 2022. Los investigadores encontraron asociaciones entre los problemas de fertilidad y su tratamiento, con problemas de comportamiento observados por los cuidadores. Los niños nacidos de padres con problemas de fertilidad, independientemente de si utilizaron tratamientos de fertilidad, tenían mayor probabilidad de diagnóstico TEA. Hay que tener en cuenta que, debido a que ECHO incluye muchos individuos con autismo, la prevalencia en esta muestra es ya, de hecho, mayor que en la población general. Por otro lado, los niños nacidos de padres que concibieron mediante tratamiento no FIV tenían mayores probabilidades de presentar TDAH que la población general, incluso que aquellos padres con problemas de fertilidad que concibieron de manera natural. Resumiendo, en este estudio se asociaron los problemas de fertilidad con problemas de conducta y TEA en la descendencia, independientemente del tratamiento de fertilidad. 

No obstante, personalmente, pienso que estos resultados hay que tomarlos con mucha cautela, porque aunque la muestra es muy amplia, la prevalencia de trastornos del neurodesarrollo es más alta que en la población general, como los propios autores admiten. 




Para saber mas:

Kahn LG, Hipwell AE, Stanford JB, et al. Subfecundity, Infertility Treatment, and Child Neurodevelopment. JAMA Netw Open. 2026;9(6):e2617324. 



lunes, 25 de mayo de 2026

Aumento del malestar emocional en menores con trastornos del neurodesarrollo

 Un estudio reciente realizado por UOC y la Universitat de Barcelona, financiado por el Observatorio Social de la Fundación La Caixa, analizó a casi 300 familias con hijos entre 6 y 12 años, con y sin trastornos del neurodesarrollo (TND). Los resultados muestran que los menores con TND presentan mayor probabilidad de experimentar sufrimiento emocional, manifestando ansiedad, depresión y conductas agresivas. Este efecto se intensifica cuando existe comorbolidad, que lleva a a que agraven las dificultades atencionales y relaciones sociales. Un factor de riesgo significativo en la acumulación de dificultades en lectura, cálculo, lenguaje oral y atención/conducta.

Asimismo, se observa un impacto diferencial en niñas, que muestran niveles más elevados de ansiedad, depresión y problemas de conducta. Esto es coherente con lo que hemos comentado en otras ocasiones sobre el efecto camuflaje en el sexo femenino. 

Una revisión general publicada también en este 2026, expone evidencia de más de dos décadas sobre la desregulación emocional. Concluye que se explica por la interacción de vulnerabilidad neurobiológica, como hiperreactividad amigdalar, déficits cognitivos (funciones ejecutivas, ToM, etc.) y factores ambientales, tales como el clima familiar o los desafíos sociales.

La evidencia reciente también subraya el impacto emocional en los cuidadores, los cuales experimentan los nievels de estrés, fatiga, incertidumbre y culpa. Este malestar también incluye directamente en el bienestar infantil.

Por todo esto, es muy importante ofrecer apoyo psicológico a las familias y diseñar programas que reduzcan el rechazo social, además de la atención temprana al individuo.




Para saber más:

Aguilera, M., & Ahufinger, N. (2026, abril 14). Los niños con trastornos del neurodesarrollo concentran niveles más altos de sufrimiento emocional. Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa”.  

Universitat Oberta de Catalunya. (2026, abril 14). Estudio UOC: Comorbilidad y género en trastornos del neurodesarrollo. UOC News.  UOC

miércoles, 21 de diciembre de 2022

Trastorno negativista desafiante (TND)

Os dejo el enlace a una pequeña revisión que he escrito sobre el Trastorno negativista desafiante (TND). Esta vez sí está en español. Trastorno negativista desafiante: una breve revisión. Escribo aquí lo que pone en la conclusión de este artículo, a modo de resumen. 

"(...) el trastorno negativista desafiante (TND) recoge un patrón sostenido en el tiempo de conductas negativistas, desobedientes y hostiles hacia figuras de autoridad que causan un fuerte impacto negativo en el funcionamiento social de los individuos. Las personas que lo padecen presentan déficits en habilidades emocionales y cognitivas necesarias para un buen comportamiento social. Según algunos autores, se trataría de un trastorno de la regulación de la emocional. Sus comorbilidades más frecuentes son el TDAH y los trastornos del estado de ánimo, aunque también puede aparecer junto a problemas de lenguaje y aprendizaje. Parece ser que existen ciertas dimensiones del temperamento que tienen valor predictivo. Las herramientas diagnósticas para el TND serían las mismas que para el TDAH, no existiendo hasta la fecha escalas específicas. Se han detectado riesgos ambientales específicos como vivir en una familia monoparental o un bajo estatus socioeconómico.

En cuanto a tratamiento no farmacológico se han mostrado eficaces tanto la terapia multisistémica como el entrenamiento en resolución de conflictos. Si hablamos de prevención, la aplicación de programas de crianza positiva o programas del tipo de Incredible Years previenen problemas de comportamiento."



Extraído de psigecv.com

viernes, 26 de noviembre de 2021

Los ganglios basales y los procesos cognitivos

Sin duda, los ganglios basales son mi parte favorita del cerebro. En un principio, fueron catalogados como un centro motor primario, pero se empezó a pensar que aunque parece que no median en la función cognitiva de forma directa, sí que juegan claramente un papel regulador. Es decir, que podrían mejorar una función cognitiva mientras suprimen una actividad que entre en competencia. Pero en el fondo, parece haber muchos más. Os remito a una entrada anterior de este blog para conocer más la anatomía de los ganglios basales: Los ganglios basales y su importancia en el control del movimiento: síndromes y enfermedades relacionados

Es conocida la implicación de los ganglios basales en síndromes con cursan con tics, como el síndrome de Tourette y otros desórdenes de movimiento como el Parkinson o el Huntington. Si nos paramos a revisar, vemos que estos síndromes cursan también con alteraciones cognitivas. 



A través de diversos estudios en lesiones de los ganglios basales y síndromes en los que están afectados, se ha visto que están implicados también en procesos como la memoria, el aprendizaje, el lenguaje y el procesamiento visoespacial. De hecho, las lesiones en los ganglios basales producen un patrón de deterioro neurológico muy parecido al que ocurre por lesiones en el lóbulo frontal: alteraciones de la conducta, falta de motivación, problemas de lenguaje, aprendizaje verbal y cálculo. Todo esto pone de manifiesto la estrecha relación que existe entre el lóbulo frontal y los ganglios basales, de manera que el daño en unos u otro conduce a un importante deterioro cognitivo. Por ejemplo, la corteza prefrontal dorsolateral está implicada en la memoria de trabajo espacial y en la planificación de la conducta futura.  Los ganglios basales conectan con las neuronas talámicas que inervan esta zona de la corteza prefrontal, por lo que también estaría implicado en este proceso. Los daños en los ganglios basales también conducen a un desequilibrio que afecta a la capacidad de reprimir procesos cognitivos no deseados, lo que está relacionado con ciertos síntomas de la esquizofrenia o el TOC. Incluso se piensa que podrían estar implicados en el TEA.

Bibliografía:

Deus, J., Pujol, J., & Espert, R. (1996). Memoria y Ganglios basales: una revisión teórica. Psicología Conductual, 4(3), 337-361.

Middleton, F. A., & Strick, P. L. (1994). Anatomical evidence for cerebellar and basal ganglia involvement in higher cognitive function. Science, 266(5184), 458-461.

Morgan, J., Baron, I. and Ricker, J., 2011. Casebook of clinical neuropsychology. New York: Oxford University Press.

jueves, 21 de enero de 2021

Test específicos para autismo femenino

Buscando tests específicos para detectar el autismo femenino, solamente he encontrado uno: El Cuestionario de Cribaje para el Espectro Autista (extensión para chicas) (ASSQ-GIRL). Este tests ha sido desarrollado en el Instituto de Neurociencia de la Academia Sahlgrenska (Universidad de Gotemburgo, Suecia) por Svenny Kopp. En el estudio que este investigador llevó a cabo, vio que las niñas de hasta 18 años en las que se habían detectado déficits en el comportamiento social, problemas de atención y/o académicos cumplían con los criterios de TEA, TDAH o ambos. En la mayoría de los casos, se les habían diagnosticado problemas motóricos, de lenguaje o comportamentales. En muchos casos, el TEA y/o TDAH coexistían con otros trastornos, como ansiedad, depresión, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) o trastorno oposicionista desafiante (TOD). Era frecuente encontrar, además, problemas de control motor de ligeros a moderados y problemas de lecto-escritura no reconocidos con anterioridad.
El autor, sin embargo, no encontró que el ASSQ-GIRL aumentara la precisión en la detección de niñas TEA, aunque es cierto que algunos ítems del cuestionario permitieron diferenciar a la niñas TEA de niñas normotípicas y niños TEA. Indica que estos ítems podrían añadirse a otros instrumentos existentes de detección de TEA. Fuente: Kopp, S.: Girls with social and/or attention impairments. Institute of Neuroscience at Sahlgrenska Academy 2010