Última actualización

viernes, 25 de octubre de 2024

MESA 1: SINAPTOPATÍAS: ENCEFALOPATÍA POR STXBP1

X Congreso Internacional Fundación Síndrome de West

 Como todos los años, la Fundación Síndrome de West nos ofrece un congreso cargado de excelentes profesionales y temas muy interesantes. Aquí os dejo los vídeos de las ponencias, para que podáis disfrutarlas en primera persona. Muy recomendables, independientemente del trastorno del que queráis informaros. Las diferentes mesas aparecen en entradas sucesivas.







 

jueves, 24 de octubre de 2024

Nueva Web

 Estoy trabajando en una nueva web en la que poder añadir contenidos relacionados con otros temas, además de los trastornos del neurodesarrollo, que me apasionan. Poco a poco irá tomando forma. De momento, éste es el enlace: Marhoyas.wixsite.com 

miércoles, 7 de agosto de 2024

Novedades sobre el autismo en mujeres

 Ya sabemos que el TEA no es un trastorno uniforme, sino que varía en función de las personas. A pesar de que los síntomas suelen ser evidentes a los dos años, muchos niños son diagnosticados después de los cuatro años. Los hombres han sido más diagnosticados de TEA que la mujeres, en una proporción de 4:1 aproximadamente, existiendo la probabilidad de que las mujeres sean infradiagnosticadas, aunque hay distintos modelos etiológicos que tratan de responder a esta cuestión. Afortunadamente, ya se reconoce que las mujeres pueden exhibir perfiles distintos a los de los hombres, además de las técnicas de copying, como el enmascaramiento. 

La última revisión sobre este tema es de este mismo año y ha aparecido en la revista Brain Research. En este artículo, se presentan la Teoría del efecto protector femenino (FPE), en el que se basan varios modelos etiológicos; la Teoría del cerebro extremo masculino o la Teoría hormonal. También indican que la socialización temprana proporciona a las mujeres herramientas para lidiar con las tendencias autistas. Ya hemos dicho que el TEA en mujeres puede manifestarse de manera diferente a como lo hace en los hombres. De hecho, en las mujeres dichas manifestaciones son menos obvias que en los hombres. Las mujeres pueden adaptar su comportamiento para ajustarse a las normas sociales, por lo que son diagnosticadas con más frecuencia si presentan discapacidad intelectual, siendo la distribución por sexos más equilibrada en este caso. Otro factor a tener en cuenta es que los individuos de alto funcionamiento, en el caso femenino, podrían no darse cuenta de que están en el espectro del autismo por su capacidad innata para desarrollar estrategias que les ayuden a adaptarse a los diferentes contextos sociales, pero, como contrapartida, experimentan niveles más altos de ansiedad y depresión. Esto se debería a la constante presión social y al esfuerzo continuo para enmascarar los síntomas.


Se reconoce una falta de estudio sobre el impacto de la mutaciones genéticas asociadas al TEA en mujeres, pues los estudios se han centrado en muestras masculinas o mixtas, en el mejor de los casos. De todas formas, diversos estudios han revelado diferencias basadas en el sexo en la actividad genética. 


Los genes que más comúnmente se asocian al TEA serían los que codifican para las neurexinas, el gen que codifica para la proteína SHANK3 y el que codifica para la proteína PSD-95. Estos genes son fundamentales para la organización y la función sináptica y contribuyen al equilibrio excitatorio/inhibitorio. Este desequilibrio, interrumpe los procesos de plasticidad sináptica que median en el aprendizaje y la memoria.


La novedad más importante que se enumera en este artículo es el descubrimiento de la mutación miRNA-873, situado en el cromosoma 9p21.1, y su similitud con las mutaciones en los genes de las neurexinas. Este descubrimiento abre una nueva vía para comprender el TEA. Los micro-ARN o miRNA, se adhieren al ARM mensajero (ARNm) y son fundamentales para regular la expresión de las proteínas.




Para saber más:

Alonso-Hoyas, M. Mar (2020). Autismo femenino: modelos etiológicos y fenotipo. Figshare. https://doi.org/10.6084/m9.figshare.11852235.v1


Leow, K. Q., Tonta, M. A., Lu, J., Coleman, H. A., & Parkington, H. C. (2024). Towards understanding sex differences in autism spectrum disorders. Brain Research, 148877.






lunes, 8 de julio de 2024

Tipos de tics en el Síndrome de Tourette

 Los individuos con ST reportan un rico conjunto de síntomas sensoriales y cognitivos, incluyendo características canónicas, como los tics, que poseen su propia variabilidad fenomenológica única. De hecho, los tics son un conjunto único y polifacético de conductas que pueden variar desde movimientos simples, similares a reflejos (p. ej., parpadear) hasta secuencias de acción complejas, compuestas y aparentemente dirigidas a un objetivo que incluyen varios grupos de músculos (p. ej., tocar, olfatear o saltar sobre un objeto). De manera más general, han sido descritos como “repetitivos, modelados y fuera de lugar en el contexto y el tiempo”. A menudo, los individuos informan que los tics son “involuntarios” o no completamente voluntarios. En una gran parte de los casos, la generación de los tics está precedida por fenómenos sensoriales llamados sensaciones premonitorias (es decir, impulsos que preceden a los tics), que son notablemente “incómodos” y requieren alivio mediante la acción, es decir, a través de los tic. Además, se dice que el despliegue del control inhibidor de los tics es un proceso que requiere “esfuerzo”. Algunas estimaciones sugieren que hasta el 40% de los tics, sin embargo, ocurren en ausencia de sensaciones premonitorias. 

Se cree que la expresión de los tics está impulsada por muchos factores, incluida información ambientalmente destacada (p. ej., desencadenantes socioemocionales), sugestionabilidad, excitación psicológica y estado autónomo. Las personas con Síndrome de Tourette (ST) perciben estados de ansiedad o estrés con valencia negativa, que intensifica sus tics; en muchos casos, esto coexiste con sensaciones premonitorias aún más fuertes e incómodas. En muchos casos, las personas con ST participan en estrategias de afrontamiento y manejo de tics por iniciativa propia. Éstas incluyen la llamada supresión de tics, una capacidad que permite a las personas con ST inhibir sus tics mediante un control inhibidor endógeno. De hecho, la inhibición voluntaria (es decir, intencional) parece estar intacta en el ST, mientras que hay evidencia de una asimetría en la inhibición automática (es decir, reactiva). 

Los estudios empíricos han sugerido la presencia de "estados cerebrales propensos a tics" en el ST, que predisponen al individuo a ciertos comportamientos habituales y facilitan la expresión de tics. Podemos resaltar el papel de las interacciones entre los ganglios basales, el área premotora suplementaria (preSMA) y las regiones afectivas y motivacionales de la ínsula en la generación del comportamiento de tics y su expresión. 

Los autores de un artículo recientemente publicado en una revista especializada, distinguen dos tipos de tics. Por un lado, estarían los tics simples, que son aquellos precedidos por una sensación premonitoria. Su función sería la de atenuación sensorial, es decir, la acción (el tic) implica la atenuación de las aferencias sensoriales, lo que produce el alivio en el individuo tras la producción del tic. Por tanto, los tics pueden engendrar una alteración directa (mecánica) del estado interoceptivo y propioceptivo del individuo, como si se rascara una picazón. En segundo lugar, los tics implican una reducción indirecta de los errores de predicción interoceptiva, porque esta forma de atenuación sensorial es necesaria para el movimiento a lo largo del arco propioceptivo  Por otro lado, estarían los tics epistémicos, que ocurren en ausencia de sensaciones de premonitorias. El tic sería una acción motora diseñada para probar la capacidad del individuo para provocar un resultado sensorial predicho. El individuo sólo busca obtener información sobre su control del medio, lo que les serviría para aprender a utilizar el entorno en su beneficio. 

Como hemos dicho, ciertos individuos pueden suprimir sus tics como una estrategia de afrontamiento autoiniciada. Sin embargo, se dice que dicho control inhibidor requiere un gran esfuerzo. De hecho, para algunas personas, el malestar sensorial y/o el esfuerzo de supresión es tan desagradable que sintomáticamente supera al malestar que genera el propio tic. Interpretando lo que dicen los autores, las personas con ST experimentan una falta de coherencia personal, es decir, a menudo se sienten atraídos por diferentes deseos: en este caso, producir el tic o no producirlo. El no producir el tic vendría determinado por una creencia de orden superior (el ser socialmente aceptado) frente a la necesidad de atenuar las aferencias sensoriales, que sería una necesidad de orden jerárquico inferior, o por preferir el autoconcepto que se genera a partir de no generar los tics (un individuo socialmente aceptado) frente al que se genera a partir de los tics epistémicos. 





He hecho un resumen muy simplista de lo que los autores proponen en el artículo. Ellos exponen una teoría mucho más compleja y rica, pero el artículo puede resultar bastante árido.

Para saber más:

Parvizi-Wayne, D., Severs, L. When. The interoceptive and conceptual clash: The case of oppositional phenomenal self-modelling in Tourette syndrome. Cogn Affect Behav Neurosci (2024). https://doi.org/10.3758/s13415-024-01189-6

martes, 23 de abril de 2024

Niveles de comprensión del lenguaje en TEA

 Recientemente, se ha publicado un estudio llevado a cabo por un equipo de investigadores liderado por A. Vyshedskiy, de la Universidad de Boston. Lo autores valoraron la comprensión de 14 idiomas en personas TEA de 4 a 21 años, utilizando informes generados por los padres. Concretamente, los autores de este estudio desarrollaron una encuesta de comprensión del lenguaje reportada por los padres llamada Mental Synthesis Evaluation Checklist (MSEC), que se administraron junto con otras pruebas incluidas en una aplicación. Se identificaron 3 niveles distintos de comprensión del lenguaje que se pueden ver en la figura.




La descripción unidimensional de no verbal, mínimamente verbal y verbal que se ha venido usando tradicionalmente, no serviría para caracterizar adecuadamente la capacidad de comunicación de los individuos. Los autores ponen como ejemplo que un individuo no verbal con un tipo de lenguaje sintáctico, tendría una capacidad “normal” para comunicarse, aunque no verbalmente. Sin embargo, una persona verbal con un fenotipo de lenguaje comando, no tendría una capacidad “normal” para comunicarse, a pesar de ser verbal. De hecho, encontraron que un 33% de los individuos no verbales incluidos en el estudio pertenecían al fenotipo de comprensión más avanzado, mientras que el 41% eran individuos verbales que pertenecían a los otros dos fenotipos. 

Los autores indican que esta nueva clasificación ayudará al desarrollo de nuevas evaluaciones del lenguaje que ayuden a determinar mejor el grado de comprensión de los individuos. 

Para saber mas:

Vyshedskiy, A., Venkatesh, R. & Khokhlovich, E. Are there distinct levels of language comprehension in autistic individuals – cluster analysis. npj Mental Health Res 3, 19 (2024). 


jueves, 18 de abril de 2024

Síndrome epilépticos catastróficos de la infancia

 En este nuevo cuadro resumen, aparecen tres de los síndrome epilépticos catastróficos de la infancia: el síndrome de West, el síndrome de Dravet y el síndrome de Lennox-Gastaut. Todos se caracterizan por crisis epilépticas severas y por su inicio temprano. Son de pronóstico grave y respuesta limitada al tratamiento. En todos los casos aparece discapacidad intelectual y son muy frecuentes los trastornos de la conducta así como característica similares al TEA.